Tras ganar tres premios Grammy y a días de actuar en el Super Bowl, el artista puertorriqueño volvió a cuestionar con dureza el accionar del ICE y las políticas impulsadas por Donald Trump, consolidándose como una de las voces latinas más influyentes en la defensa de los inmigrantes.
Bad Bunny atraviesa uno de los momentos más altos de su carrera artística, pero eligió que ese reconocimiento global también funcione como plataforma política. El músico puertorriqueño volvió a expresar críticas directas a las políticas migratorias de Estados Unidos y al accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto de recrudecimiento de detenciones, deportaciones y hechos de violencia que afectan de manera directa a comunidades latinas.
Durante la última entrega de los premios Grammy, donde se alzó con tres galardones por su álbum Debí tirar más fotos, el artista aprovechó su discurso para dejar una definición contundente. “Fuera ICE. No somos animales. No somos salvajes. Somos humanos y también somos estadounidenses”, expresó ante una audiencia global, marcando una posición que incomoda a sectores del poder político norteamericano.
El mensaje no fue aislado. En los últimos meses, Bad Bunny se convirtió en uno de los referentes culturales más visibles en denunciar las consecuencias sociales de las políticas migratorias impulsadas durante la gestión de Donald Trump, que continúan teniendo impacto en la actualidad. El artista también llamó a no responder con odio: “Lo único más poderoso que el odio es el amor. Tenemos que ser distintos en nuestra lucha”, sostuvo.
Ese posicionamiento volvió a cobrar relevancia en la previa del Super Bowl LX, donde será una de las figuras centrales del show de medio tiempo. La elección de Bad Bunny y Green Day generó críticas públicas del propio Trump, quien calificó la decisión como “una pésima elección” y anunció que no asistiría al evento. El cruce expuso, una vez más, la distancia entre el expresidente y artistas que utilizan su visibilidad para cuestionar políticas estatales.
En línea con esa postura, Bad Bunny decidió no realizar una gira por Estados Unidos, pese a ser uno de los mercados más importantes de la industria musical. Según explicó, la presencia del ICE en las inmediaciones de conciertos generaba preocupación por la seguridad del público. “No queríamos que la gente tuviera miedo de ir a un show”, afirmó en presentaciones realizadas en Puerto Rico.
Lejos de replegarse, el cantante optó por fortalecer su vínculo con América Latina y otros destinos. En ese marco, se presentará los próximos 13, 14 y 15 de febrero en el estadio de River Plate, como parte de una gira mundial que combina éxito comercial con un fuerte contenido simbólico.
Desde sus comienzos en Vega Baja hasta convertirse en una estrella global, Bad Bunny construyó una identidad artística atravesada por lo social y lo político. Hoy, con récords de reproducciones, premios internacionales y escenarios masivos, eligió usar ese lugar para visibilizar una problemática que afecta a millones de personas y que atraviesa de lleno a la comunidad latina.
En un contexto donde el debate migratorio vuelve a tensar a la sociedad estadounidense, la figura de Bad Bunny trasciende la música: se posiciona como un referente cultural que interpela al poder, incomoda discursos oficiales y amplifica un reclamo que, para él, no admite silencios.
FUENTE: MISIONES ONLINE

conducir con alcohol o drogas en sangre anula toda cobertura, incluso con pólizas a todo riesgo.
2026-02-02 23:21:23
Desde el paso fluvial de San Javier confirmaron un movimiento sostenido y detallaron horarios y tarifas vigentes.
2026-02-02 23:18:13

Tras ganar tres premios Grammy y a días de actuar en el Super Bowl, el artista puertorriqueño volvió a cuestionar con dureza el accionar del ICE y las políticas impulsadas por Donald Trump, consolidándose como una de las voces latinas más influyentes en la defensa de los inmigrantes.
Bad Bunny atraviesa uno de los momentos más altos de su carrera artística, pero eligió que ese reconocimiento global también funcione como plataforma política. El músico puertorriqueño volvió a expresar críticas directas a las políticas migratorias de Estados Unidos y al accionar del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un contexto de recrudecimiento de detenciones, deportaciones y hechos de violencia que afectan de manera directa a comunidades latinas.
Durante la última entrega de los premios Grammy, donde se alzó con tres galardones por su álbum Debí tirar más fotos, el artista aprovechó su discurso para dejar una definición contundente. “Fuera ICE. No somos animales. No somos salvajes. Somos humanos y también somos estadounidenses”, expresó ante una audiencia global, marcando una posición que incomoda a sectores del poder político norteamericano.
El mensaje no fue aislado. En los últimos meses, Bad Bunny se convirtió en uno de los referentes culturales más visibles en denunciar las consecuencias sociales de las políticas migratorias impulsadas durante la gestión de Donald Trump, que continúan teniendo impacto en la actualidad. El artista también llamó a no responder con odio: “Lo único más poderoso que el odio es el amor. Tenemos que ser distintos en nuestra lucha”, sostuvo.
Ese posicionamiento volvió a cobrar relevancia en la previa del Super Bowl LX, donde será una de las figuras centrales del show de medio tiempo. La elección de Bad Bunny y Green Day generó críticas públicas del propio Trump, quien calificó la decisión como “una pésima elección” y anunció que no asistiría al evento. El cruce expuso, una vez más, la distancia entre el expresidente y artistas que utilizan su visibilidad para cuestionar políticas estatales.
En línea con esa postura, Bad Bunny decidió no realizar una gira por Estados Unidos, pese a ser uno de los mercados más importantes de la industria musical. Según explicó, la presencia del ICE en las inmediaciones de conciertos generaba preocupación por la seguridad del público. “No queríamos que la gente tuviera miedo de ir a un show”, afirmó en presentaciones realizadas en Puerto Rico.
Lejos de replegarse, el cantante optó por fortalecer su vínculo con América Latina y otros destinos. En ese marco, se presentará los próximos 13, 14 y 15 de febrero en el estadio de River Plate, como parte de una gira mundial que combina éxito comercial con un fuerte contenido simbólico.
Desde sus comienzos en Vega Baja hasta convertirse en una estrella global, Bad Bunny construyó una identidad artística atravesada por lo social y lo político. Hoy, con récords de reproducciones, premios internacionales y escenarios masivos, eligió usar ese lugar para visibilizar una problemática que afecta a millones de personas y que atraviesa de lleno a la comunidad latina.
En un contexto donde el debate migratorio vuelve a tensar a la sociedad estadounidense, la figura de Bad Bunny trasciende la música: se posiciona como un referente cultural que interpela al poder, incomoda discursos oficiales y amplifica un reclamo que, para él, no admite silencios.
FUENTE: MISIONES ONLINE

conducir con alcohol o drogas en sangre anula toda cobertura, incluso con pólizas a todo riesgo.
2026-02-02 23:21:23
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2026-02-02 23:18:13
